Cómo ser un buen mentor en el trabajo y en la vida

Hola lectoras,

Muchas personas creen que sus jefes o sus supervisores deben ser sus mentores, pero en realidad, el papel de un buen mentor es el de ser una guía, no un jefe. 

Ya se trate de que tu trabajo sea el de ser una mentora o simplemente que quieras guiar a alguien, por ejemplo; un familiar. Considera estas 6 sugerencias para que logres una experiencia gratificante y valiosa para ambas partes:

1. Adopta una mentalidad de novato

Cuando alguien es novato en cualquier ámbito de la vida, la actitud generalmente es (o debe ser) estar abierto al aprendizaje, mantenerse en práctica continua, no desanimarse por los errores y, ser algo ansioso, por supuesto.

Lo ideal es que los mentores también tengan esa actitud, y el camino de la mentoría será de una manera más relajada y productiva para ambos. De esa forma, se abrirá una oportunidad de crecimiento para las dos partes.

2. Sé abierta acerca de a quién estás guiando

Algo clave para un mentor exitoso, es ser abierto a entrenar a personas con las cuales no tenga nada en común. 

Un buen mentor asesora diferentes tipos de personas en todos los niveles. La diversidad es fundamental para darle a la persona nuevas perspectivas.

3. Sé una asesora de confianza

Cuando se es un mentor, se es varias cosas diferentes al mismo tiempo. Un día puedes ser una amiga, una maestra, una entrenadora o una confidente.

Juegas muchos papeles al mismo tiempo, pero finalmente todo se reduce a que ser un buen mentor es igual a ser un asesor confiable. 

Algo vital para que una persona se sienta cómoda al recibir una mentoría, es que puedan acudir a ti y ser abiertas con sus preocupaciones, aspiraciones y pensamientos. Lo ideal es siempre escuchar y estar plenamente presente.

4. No te limites a ser simplemente una animadora

Obviamente deseas animar a la persona, pero la honestidad es muy importante en una asesoría. Debes compartir las cosas que el asesorado puede hacer para mejorar. 

El objetivo no es decirle a la gente lo que quieren escuchar. Es importante hacerles saber que necesitan actuar y especificar lo que deben hacer y cuál debe ser su actitud.

5. Sirve de inspiración

Los mentores siempre deben dar el ejemplo. Es muy útil usar casos de la vida real. Por ejemplo, contarle anécdotas sobre lo que has pasado en tu vida o cómo alcanzaste una meta o superaste un obstáculo. 

Ofrece ideas mientras compartes tus experiencias. Incluso si conoces bien a la persona a la cual le brindas la mentoría, recuérdale su propia historia y lo que han logrado.

6. Mantente en contacto

El contacto es fundamental para ser un buen mentor. Como en cualquier relación, después de haber invertido energía y tiempo en el proceso de tutoría, lo ideal es tomar la iniciativa para mantenerse conectado. 

Puede ser tan simple como enviar un mensaje por LinkedIn o un correo electrónico para ofrecer tus felicitaciones.

Recompensas de la mentoría

Obtendrás tanto como das, y todos pueden aprender de todos.

Ya sea que estés ayudando a alguien a lograr un objetivo, resolver un problema, hacer una transición, aprender una habilidad, enfrentar un desafío, etc., puedes marcar la diferencia en la vida de una persona.

Es gratificante cuando alguien te dice “Gracias por tu ayuda” o “Muchas gracias por ese consejo”. El verdadero regalo es mirar cómo las personas avanzan en sus vidas y sus carreras, y sabiendo que has jugado un papel importante en ese crecimiento.

Hasta pronto,

Eva.

Mujer Profesional

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