El Lado B De Tinder

¿Por qué? Porque está bien vista (no es un típico chat de solas y solos) y, sobre todo, porque los hombres, chongos y candidatos que podés encontrar son bastante presentables (toma en cuenta los datos de perfil de Facebook del usuario y brinda opciones de personas compatibles en edad, intereses, zonas geográficas y amigos en común). Pero aunque en líneas generales la “oferta” es bastante interesante, también tiene su lado B. En esos ratos en que decidimos abrir la aplicación y empezar a matchear, podemos toparnos con varios “personajes” bizarros. Todas quizá tengamos una foto que no sea muy canchera y que ponemos igual porque salimos divinas, ese no es el punto. Estamos hablando de esos perfiles que apenas los vemos nos salta una carcajada y hasta nuestro costado más cruel. ¿De cuáles estamos hablando? Te mostramos algunos que son un quemo.

EL MAMERO

Si conocer a cualquier suegra nos pone los pelos de punta, imagínate cruzarte con un tipo que al presentarse en Tinder pone todas o casi todas sus fotos con ella. Fotito abrazados, fotito en Año Nuevo y fotito vintage de cuando era chiquito en la playa de Mar del Plata. Si es hipersabido que en la primera cita tenemos que evitar hablar de padres y de exparejas…, ¿entonces en qué cabeza cabe poner las seis fotos de perfil con mamá? Dale, somos grandes, podés tener pinta de buen tipo, pero no da. Si salís con este personaje, apostamos de dos a tres fallidos “edípicos” en la primera cita.

 

EL HOMBRE TORSO

OK, todas nos baboseamos con los abdominales del Pocho Lavezzi y rogábamos en los partidos de la Selección para que se sacara la camiseta. Pero nadie saldría con el Pocho sin conocer su cara. Este candidato de Tinder es el que tiene un perfil en el que solo muestra su torneado torso pero en ninguna foto se distingue bien su cara. Se esconde como si nos gustara el misterio, pero lo que no sabe es que le damos zoom al máximo y hasta nos ponemos anteojos para adivinar si ese rostro que se ve a lo lejos o bajo la sombra de la palmera brasileña es un fuego… ¡o un tremendo monster!

EL CASADO

Otro perfil que vemos y nos parece un chiste. Llamado a la solidaridad: ¡alguien que nos explique por favor qué se le cruza por la cabeza al pirata que pone fotos con la novia o hasta de su propia fiesta de casamiento y pretende que le demos un like! No sabemos si se abrió el Tinder para reírse o si es tan nabo que no se dio cuenta de cambiar las fotos que automáticamente la aplicación le elige de su página de Facebook. Como sea, es un “no” asegurado. No es que nos despierte furia y realce nuestros ideales más feministas, pero dale, flaco…, ¡un poco de respeto hacia tu jermu y hacia nosotras también!

EL ZARPADO

Y sí, acá depende mucho de nuestra personalidad. Porque cuando nos aparece un perfil de un tipo con fotos de su miembro u otras obscenidades, tenemos varias opciones. Podemos sacar el morbo de adentro y que nos salga espontáneamente un “apa”, podemos ser pura maldad y hacer una captura de pantalla para mostrársela a nuestras amigas o también podemos pasarla rápido totalmente horrorizadas. Obvio, seguro hacemos un salpicado entre las tres. No estamos acá para juzgar, pero si creés que atrás de este perfil tindereano hay un Christian Grey, estás totalmente equivocada…

EL CAMUFLADO

En todas las fotos está con un grupo de amigos; algunos se repiten, otros no, pero tenés alrededor de entre cinco y diez opciones. ¿Será el rubio? ¿Será el tremendo morochón? Como no está claro, una tiene que transformarse en una curadora de Tinder para darse cuenta realmente de quién es nuestro personaje. Chicos, todo bien, pero somos grandes para escondernos atrás de nuestros compañeros de fútbol, del laburo, de la secundaria. Todos sabemos que no siempre somos correspondidos, esa es la regla del juego, y camuflarse no lo soluciona. Igual, es obvio, cuando te toca uno así, el fachero del grupo seguro no es.

EL SPORNSEXUAL

En traje de baño mostrando sus músculos, quemadito y embadurnado de aceite. Como el término lo indica, el sport y el porn son las principales aficiones de estos personajes. Tienen un grado de obsesión con la perfección de su propio cuerpo que nos hace pensar que usan Tinder solo para mostrarse. Serían la versión argenta de Cristiano Ronaldo, siempre perfecto, siempre bronceado y en cada foto con un peinado diferente. Si querés agarrar viaje con uno de estos personajes, adelante, pero una advertencia: después no te quejes de lo “minita” que es y de lo mucho que tarda en prepararse antes de cada salida.

EL CHOLULO

El autógrafo ya fue, lo que garpa hoy es la foto, o al menos eso piensan. Entendemos y hasta nos gusta el fanatismo por un rockero o por un futbolista, pero de ahí a que un pibe tenga todas sus fotos con famosos medio pelo hay un gran, enorme, gigante paso. No da como presentación en Tinder la foto con la vedette a la salida del teatro o con un exparticipante de Gran Hermano. ¡Vamos, grandulones! imaginate si nos vamos a exponer a tener una primera cita en la que tengamos la mala suerte de cruzarnos con una estrella de la televisión y te pongas como loco. ¿Selfie de a tres? ¡Olvidate!

EL HOMBRE FLASH

Si hacemos un retroceso a la época del fotolog, quizá podría andar. Aunque, pensándolo bien, ¡de ninguna manera! Perdón, así de duras somos, pero si te presentás mediante una foto que te sacás apenas salís de la ducha en la que el flash rebota en el espejo del baño, no tenés chance. Hasta nos das un poco de pena y queremos chatear con vos pero para darte unas clases de estilo. Recomendación para el hombre soltero: nos gusta que tengan lomo y hasta nos podemos poner cachondas con un tipo recién salido de la ducha, pero esa imagen del flashazo en el baño es muy deserotizante. ¡Un horror!

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