Hora de convivir

Pueden ser varios los motivos o las excusas: amor, ganas de estar más tiempo juntos, el primer paso para dejar el hogar familiar o compartir gastos para hacer posible la “independencia”. De todos modos, es sabido que la convivencia puede poner en riesgo la relación, sobre todo si se hace en modo apresurado. Como primer consejo, podemos afirmar que es necesario un conocimiento mutuo a fin de que, ante los conflictos, se puedan buscar las soluciones sin mayores inconvenientes.

Consejos previos al gran paso:

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  •  Saber que es lo mejor y lo peor del otro: A su vez, tienes que entender  si a pesar de todo eso puedes seguir adelante sin problemas. Deben aceptarse mutuamente con sus fortalezas y debilidades!
  • No intentes cambiar tu pareja: Si bien ambos pueden adaptarse para una feliz convivencia, no pueden pretender que el otro cambie.
  • Comprensión, respeto y apoyo: son las claves de una pareja madura. A su vez, para una buena convivencia es necesario ser flexible, comunicativos, tolerantes y tener capacidad de negociar con el otro.
  • ¿Pasan la mayor parte del tiempo juntos y hace años están en pareja?: Esa puede ser la señal más importante de que deberían mudarse juntos. No te intimides por las peleas momentáneas que siempre pueden presentarse en una relación. Lo mejor es experimentar con un poco de tiempo de convivencia en alguno de los dos hogares y ver cómo funcionan. Cocinen, limpien, duerman y disfruten juntos como si ya estuvieran en su propio hogar. Es una buena manera para comenzar a aprender y fortalecer la vida de a dos.
  • Cuestiones financieras: Ambos tienen que colaborar en su nuevo hogar y aportar la cantidad de dinero necesaria para lograr una vida cómoda y agradable. Para ello, es fundamental que cualquiera de las dos partes tenga un trabajo fijo con el cual pueda sustentar los gastos que sean necesarios.
  • Respetar los tiempos y espacios del otro: No pongan en riesgo su libertad! El gimnasio, los encuentros con amigas, familia, libros y música son refugios estratégicos. Una cosa es estar comprometidos con el vínculo y otra es ser dependientes de esa relación. Conversar sobre expectativas, miedos y deseos, así como respetar los espacios del otro son la cuota de oxígeno necesario para configurar una relación sin asfixiarse.
  • Hablen sobre compartir su futuro: ¿Dónde vivirán? ¿Tendrán hijos? Son cosas que ambos deben saber antes de tomar esa gran decisión.Ejerciten la empatía: Pónganse en el lugar del otro y de esforzarse para tratar de ver las cosas con sus puntos de vista. Desarrollen la flexibilidad para compartir espacios, tiempos individuales y comunes, decisiones económicas, entre muchas otras.

Sexo y Pareja

Tips para renovar la vida en pareja.