Yoga para principiantes: 3 posturas para empezar a practicar en casa

Practicar yoga es un gran hábito para estirar, relajar la mente y conectar el cuerpo con la conciencia. Incluso aquellos que nunca han probado la modalidad pueden aprovechar el tiempo en casa para aprender algunas poses de nivel principiante y poco a poco ir conociendo la práctica. Para moverse con la máxima comodidad, encuentra una habitación tranquila y pacífica, extiende una colchoneta en el piso y usa ropa que te haga sentir cómoda. En cuanto a las posiciones, lo ideal es empezar por las más sencillas, como las que reunimos a continuación.

 

1) Postura del gato y la vaca para estirar la espalda

La postura del gato y la postura de la vaca son dos de las posturas más sencillas del yoga, pero también son muy efectivas para estirar y aliviar las molestias de la espalda. La idea es ponerse de rodillas con las manos en el suelo, hacia los hombros. Las rodillas deben estar ligeramente separadas, aproximadamente a la altura de las caderas, mientras que los muslos forman un ángulo de 90° con el suelo. Empieza por inspirar hondo y, mientras exhalas, estírate lo más que puedas sin despegar las manos del suelo, formando una “C” con la columna como un gato al estirarse. Luego exhala y regresa a la posición inicial. Vuelve a inhalar haciendo el movimiento contrario, empujando el centro de la columna hacia abajo y proyectando la cabeza y las nalgas hacia arriba. Luego simplemente exhala volviendo a la posición inicial y repite todo el proceso 10 veces.

 

2) La postura de la cobra fomenta la flexibilidad

La postura de la serpiente es perfecta para principiantes porque no requiere mucho esfuerzo, pero mejora enormemente el estiramiento y la flexibilidad. Para probarla, comienza recostándote boca abajo en el suelo con las piernas juntas. Dobla los codos pero manténlos cerca de tu cuerpo y coloca las manos en el suelo, en línea con los hombros. Respira hondo y comienza a levantar poco a poco la cabeza y el torso, formando una especie de “C” con la columna vertebral hasta estirar los brazos. Mientras tanto, la mitad inferior del cuerpo está firmemente presionada contra el suelo. Luego exhala mientras te recuestas por completo. Repite la posición 10 veces.

 

 

3) La posición invertida del perro se extiende de la cabeza a los pies.

Un cuerpo bien alargado marca la diferencia en el día a día, especialmente para quienes pasan muchas horas sentados trabajando o acostados en la misma posición. La postura del perro invertido te ayudará a mejorar tu flexibilidad y elasticidad, además de ser súper rápida y práctica. Comienza en una posición de cuatro patas, con los brazos alineados con los hombros, los dedos de los pies doblados y los talones hacia arriba. Inhala y endereza gradualmente las rodillas mientras levantas las caderas hacia el techo y “empujas” las manos hacia adelante hasta que la cabeza quede entre los codos, formando una “V” invertida. Puedes mantener la postura durante 10 a 60 segundos, dependiendo de qué tan cómoda te sientas, luego regresa lentamente a la posición de cuatro patas y repite el movimiento tantas veces como desees.

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